martes, 19 de septiembre de 2017

EL TAMAÑO IMPORTA por MARÍA GUIVERNAU



Importa
que el colchón crezca
con tu ausencia,
que tus abrazos
me abarquen hasta el pecho,
que las decepciones
quepan en el fondo del último cajón
y se hagan olvido,
que el impulso de las ganas
borre distancias y aumente el deseo,
maquillando la nostalgia,
que el riesgo que corramos
sea proporcional
al objetivo que queramos alcanzar,
que la cantidad de lágrimas
nunca supere la de sonrisas,
que las cicatrices que nos atraviesan
se midan siempre en centímetros
de dolor cerrado
sin posibilidad de supurar,
que los miedos encojan
al bañarlos en agua fría,
que los sueños
lleven levadura en su masa
y doblen su tamaño al hornearlos,
que infinito sea de sexo,
de caricias,
de labios besando,
de amor.
Porque el tamaño,
al final,
siempre importa.

María Guivernau


lunes, 18 de septiembre de 2017

CUARTO DE EGB por GSÚS BONILLA




Nos despiojaban
cuando lo que teníamos
eran pulgas -malas pulgas-

aquellos tíos tan listos
desconocían por completo
que nuestra sangre era azul
puesto que éramos príncipes,
miserables, pero príncipes

y lo peor de todo
aquellos tíos tan listos
tampoco sabían

que entre parásitos

siempre

hubo

clases


Gsús Bonilla, de PGB. Poesía General Básica 2007 / 2017 (La Penúltima Editorial, 2017).

https://www.facebook.com/La-Pen%C3%BAltima-editorial-515828045265515/

jueves, 14 de septiembre de 2017

DEL ÁLGEBRA DE LA PALABRA por LUIS COLDER




[ 1 ]

Salgo al poema, que es la vida,
a la sabidurìa de los pasos
y a su sencillo envès,
me llevo la doble Torà de la vigilia
y el conocimiento antiguo de los mapas;
suenaTannhäuser –a cielo abierto– en la puerta,
he visto cosas que jamàs creerìais,
sì, el rocìo en el pico de las ocas,
cuerpos en llamas màs allà de los sentidos,
y todo se consuma en este aleph de tinta,
y lo que [ es | se ] licùa en el espejo de la noche
que se fue a negro, con tu ropa interior, hace rato,
entonces me das cuenta de que estàs a solas
con la antìfona de ti misma,
es hora de partir,
antes de que llegue la luz
al camino
y la balanza al sentido.


[ 2 ]

Recuerdas:

– Ballard espera su aviòn.
Y tù armas una chaqueta de
Purificaciòn Garcìa.

La niña se rìe de tu pose
cartesiana cuando buscas
la ilusiòn màs bella en el duty free
de la mañana,
y se te enredan las venas,
y el iris te ve por ùltima vez
a un poeta sentado que duda
tu vuelo, y le crees cuando dice
que siempre debe cobrarte en negro.

Lonjas en los ascensores del primer mundo
que entretenidos suben y bajan
su aire embalsa(ma)do en fragancias
caras, y amanece la estadìstica
y su memoria
de cuerpos exhaustos que sueñan rutas iniciàticas,
atajos quizàs algo cercanos a la vida
y a sus  (arrabales materiales).


[ 3 ]

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recurso no encontrado

se ha quitado el recurso que
està buscando
se le ha cambiado el nombre
o no està disponible
en este momento
deberìa buscar fortuna y rosas
en otra parte

Polaroid urgente de tu làgrima
notaria
de un vacìo cierto
cuando el amor es una maleta
abierta
en una cama doble
en una casa simple
que te abandona
al callejero de Pamplona
sin verso de vuelta
junto al dorso antiguo
de la carne
y de sus nombres


[ 4 ]

Marìa Kodama hace caja; Nueva York
ejercita su condiciòn urbana
y la lluvia se detiene
en las fotos de Central Park.
Despuès, llega, corriendo,
repleta de bolsas
y en sus malentendidos tacones altos.

Estoy sentado, me apura el tercer ¿què hago yo aquì?
– ¿No vas a la conferencia?
– No.

Y la tarde se convierte
en un pequeño acontecimiento que nos elige
para asistirla, a la espalda cuatro dìas de agua,
y tù rìes, mineral.

En unas horas China Town nos atiende en su perpetuo
anochecer, mientras, alguien habla de Cortàzar
–en la penumbra del primer mundo–
a una panda de jubilados de nuestra vida.


Luis Colder, Del álgebra de la palabra (Baile del Sol, 2017)-

http://bailedelsol.org/index.php?option=com_booklibrary&task=view&id=819&catid=115&Itemid=427

lunes, 11 de septiembre de 2017

PADRE por JULIO ROMERO



Si supieras, padre, que he necesitado apurar tu vida para entender que fuiste engullido por los convencionalismos de otra época donde la monotonía de la disciplina forjaba hombres desaprensivos, hombres emocionalmente distantes, preparados para no sentir remordimiento cuando el cansancio no os permitiera encontrar satisfacción ni tan siquiera en vuestro propio hijo.
Julio Romero

jueves, 7 de septiembre de 2017

1 POEMA de JORGE LÁZARO




Hablo con el idioma sucio de los tristes
y en mi ropa llevo restos de sangre y hojarascas.
Tomo partido por la vida rodeado de muerte.
Aúllo con los lobos y me mancho los pies.
Y me equivoco, dios cuanto me equivoco,
siempre me equivoco.

Me confunden los peldaños de esta escalera:
Si son de infierno o cielo,
o por qué espero aquí,
si nada me visita o me acecha:
Solo esta sábana que de blanco me cubre en la oscura noche.

Bastaría una onda, las manos unidas,
músculo en furia, inmensa furia, dolorosa y terrible furia
que en medio de estas líneas te deslumbrase.
Pero me equivoco, dios cuánto me equivoco,
siempre me equivoco.


Jorge Lázaro


martes, 5 de septiembre de 2017

NUNCA MÁS por ITZIAR MÍNGUEZ ARNÁIZ



Arrojémonos
amor
al abismo de lo impensable
juguemos al todo o nada
saltemos al vacío
que nada hay más cerca de ahora
que nunca
ni nada más lejos de todo
que siempre.

Itziar Mínguez Arnáiz, de Que viene el lobo (Sitóla Poesía)


lunes, 4 de septiembre de 2017

7 HAIKUS por JOAQUÍN PIQUERAS




HAIKU ANTE EL PELIGRO

surcan mi rostro
las estrías del tiempo,
no tengo miedo


HAIKU FUGIT

pasan las horas
lentas, y posan para
un tiempo que huye


EL HAIKU DE LA MARMOTA

días sin huella
en un estío ahogado
por la rutina


HAIKU MAUDIT

hay que decir
que la autodestrucción 
posee su arte


HAIKU ON THE STORM

me reconozco
en el bello estertor 
de la tormenta


HAIKÚ SE FUE A LA GUERRA

hay niños muertos
daños colaterales
según el parte


REFLEJOS EN UN HAIKU OSCURO

entre las nubes
ofrecen su fulgor
ojos de lluvia


Joaquín Piqueras


viernes, 1 de septiembre de 2017

DESTINO por ISABEL MARINA



Las heridas de tu rostro
queman lágrimas al nacer,
llevan versos escondidos
como pequeñas piedras
que esperan tu despertar.

Pero sabes muy bien
que no existen los milagros,
que tú aliento final
se derramará sobre aquella playa,
que todo es demasiado sencillo
y demasiado triste,
que la verdad no se expresa con palabras,
como ese vestido en la silla,
como tus últimos zapatos.

Tal vez llegues a anciano
pero nunca olvidarás tu infancia.


Isabel Marina


jueves, 31 de agosto de 2017

CRÓNICA DE LOS DÍAS QUE PASAN por NURIA VIUDA GARCÍA




El asfalto supura hedor a orines y cerveza. El servicio de limpieza municipal no se molesta en cepillar la mugre que va adhiriéndose a los talones igual que la edad.
Viajar entre amplios ventanales para observar los campos agostarse,mil caras entre las ruinas del paisaje. Arroyos acogiendo los juegos y los gritos.
Toallas extendidas sobre el césped de un verano más lento que arde y se desangra.
Siguen las fuentes manando el chorro cristalino que enjuagará la boca, antes de despedirse blasfemando.
Hoy te recordé siendo ese amor platónico. Hoy eres siempre y sigiloso.
Amor portátil para mi singladura.

*

El terror se esparce a la vuelta de la esquina.A dos pasos de la calle de cualquiera, como un estrépito de estrellas desencadenando la luz de alarma en plena madrugada.

Por un puñado de monedas una faca te traspasa el corazón y el dolor mezclado con la sangre caliente que mana de tu pecho te aletarga y entonces, sobre el asfalto, caes rendido una noche de agosto para nunca más llorar, para nunca más sentir, para dejar una pregunta y un lamento en el aire.
Debiste huir hacia el mar días atrás, la pereza juega malas pasadas y cuesta un triunfo pensar en la maleta.
Así el perro insaciable intuyó tu presencia a unos metros de tu portal, seguido y vigilado, escrutado hasta el detalle más nimio...

El terror inunda el barrio.Se oye decir que los asaltos continúan.
Ayer noche escuché un sonido fugaz, como de pomo vulnerado por una mano ajena, extraña y disonante.En mi soledad me precipité a cerrar todas las ventanas; premonición o sexto sentido al tiempo de tu despedida traspasando el asfalto cargado de verano.

*

Horizonte u horizontalidad que invade las mañanas de sol precipitando Agosto hacia un, sin duda, crudo invierno.
Los containers apestan a podrida certidumbre y mientras tanto, en este in pass de tiempo impertinente, en las playas atestadas, dicen que existe un sur benevolente y repleto de pescados a la plancha: esperando ser engullidos por estómagos dorados.
Engullir es un verbo terrorífico que implica la violencia de desaparecer tragado por la oscuridad del para siempre jamás.


Nuria Viuda García, de Crónica de los días que pasan.  


lunes, 28 de agosto de 2017

GOTEO por NATACHA G. MENDOZA



Sigue el goteo en el baño. Ese sonido al que estoy acostumbrado desde la niñez. No hay ningún problema en los grifos, nada llueve, nada llora. Pero sigue el goteo desde esa oscuridad inclinada del baño. A veces puedo oír las voces de mi padre, cuando llegaba a casa y escupía las palabras, intentando decir algo coherente cuando el alcohol lo recorría. Recuerdo que me despertaba temblando, de niño vivía en un constante temor. En cambio, no logro escuchar las voces de mi madre, ni sus tristezas, nada me queda de ella, salvo alguna foto quemada por el tiempo, dónde su mirada ojerosa me sacude. Y ese goteo, ese ruido de mi maldita memoria, cada noche regresa sin tregua, invadiendo esta pequeña casa, cronometrándome la existencia

Natacha G. Mendoza


viernes, 25 de agosto de 2017

ESPECTADORES DE VIDAS por MAICA MIRANDA




Mira el ring desde fuera del cuadrilátero. Nada puede hacer salvo pedir en sus adentros que los golpes dejen de castigar a los púgiles enfrentados en cruento combate.

Es imposible acceder al cuadrado enmarcado por la luz donde resalta la dureza del ataque, la indefensión del más débil, las escasas armas que posee.

Su mayor valor es el coraje, la voluntad, el esfuerzo diario y mantenido, la seguridad en el triunfo.

Nada se puede hacer para ayudarles salvo permanecer en pie aguantando la sonrisa como bastón de apoyo en su contienda.

Él ya pasó por esa situación y aún conserva el regusto de sangre goteando de la nariz a la boca, el infinito cansancio, el aturdimiento.

Aún hoy y a pesar de sus años tiene que descender al infierno, calzarse los guantes, ajustarse el protector entre los dientes y saltar a la lucha que no da cuartel ni tregua.

La mayor parte del tiempo persiste, espectador lastrado, aguardando que rematen su faena, que puedan con el enemigo feroz que patea su cabeza y salgan incólumes de la lucha.

Aprieta los puños, hinca los talones, y ruega. No le queda otra que mantenerse a la espera.


Maica Miranda, del blog Al sur de los tambores.


jueves, 24 de agosto de 2017

1 POEMA de MÓNICA CALDEIRO



el destello que da el amante
del amor incondicional e inagotable / aunque
momentáneo / abre una brecha
a lo verdadero

AMA // aunque mañana
se deshaga el mandala de arena
ese destello / ese fulgor incandescente
ya pertenece a otro tiempo
fuera de los calendarios

AMA // aunque todo dicte lo contrario
y las grandes fuerzas digan basta /

pues
sólo el acto de amor
devuelve y comprende
con un solo gesto
la longitud completa de toda una vida
la redondez entera de la vida toda


Mónica Caldeiro


miércoles, 23 de agosto de 2017

COMO EL HILO DE UN CHICLE QUE SACO DE MI BOCA por VALENIA GIL



Tantas palabras para nada... tanta descripción sin fondo para no tocar suelo, para no encontrar punto de apoyo para impulsarme hacia arriba y conseguir sacar mi boca a la superficie y respirar... respirar una gran bocanada de aire que me permita seguir viviendo...

Tanto pelo enroscándose en mi dedo como el hilo de un chicle que saco de mi boca y estiro y estiro... tanta sonrisa y lágrima, tanto placer y dolor, tanta esperanza y oscuridad, tanto blanco y negro con finos puntitos de confeti de colores que a veces sin más se cuelan por un agujero ínfimo soplados por mi boca hacia el interior de mi habitación para tratar de darle el brillo y color que a veces también merezco...

Tanto rojo en sus dedos, en sus labios, en los de ellos, en los de ellas... tanto, tanto y yo tan poco...solo un rojo rebajado en agua, tanta agua que mi acuarela necesita un cambio de pincel que tenga la capacidad de recoger aunque tan solo sean los restos de aquel rojo que una vez fue...

Conversan y me hago pequeña... tan pequeña... tan invisible... tan que dejo de estar y de existir, que me convierto en un punto negro en una hoja de papel y no sé si soy un punto y final o tal vez el último de los puntos suspensivos que tanto me gusta pintar...

No fue lo que quise que fuera, no es lo que quiero que sea, no será lo que me gustaría pudiera ser... porque el mundo es caprichoso y yo la más malcriada de todos, la inocente, ignorante, ilusa, pecosa descabellada aniñada, esa que se sienta en la primera fila de todas y los demás creen que lo hace por chula, por altiva, por pelota y lo hace porque no escucha una mierda de lo que van a decir los de delante mientras el resto del público se amontona en las filas traseras a medio camino entre soy el más pasota de la clase, de la audiencia, del público... o joder, no quiero ser el distinto, el diferente, al que se le ve a las claras y de lejos ahí sentado, desnudo por su soledad, por su aislamiento, por su que os den por el culo a todos que yo me siento aquí quede bien o quede mal e importándome una de esas que se van por el inodoro lo que podáis pensar de mí... ¿se nota que hoy estoy gris?... joder, ni puto caso me hagáis...


Valenia Gil


lunes, 21 de agosto de 2017

3 POEMAS de LOIDA RUIZ RODRÍGUEZ



Las azoteas
desde allí se ve todo
se siente el dominio
de mirar sin ser visto.
Cientos de monolitos
sucios
impersonales
se extienden alrededor.
Grises
de ocres manchados
como las personas que los ocupan
tristes
semejantes.
Y solo
de vez en cuando
te sorprende un hogar
azul o verde o rosa.

¿Habitará la felicidad en él?

*

Que no sople el poniente.
Que se mete por las rendijas
de los ojos, de las uñas
que se agarra en la cabeza hasta que hierve en locura oscura
que desquicia veletas que no cesan
de dar vueltas sobre sí mismas.

Ya quema el poniente.
Su aire seco seca la boca
aterrala de sal y arena
alegrías y mañanas
y no ceja en su aullido
no.
Vendaval ahora
temporal caliente
ventolera que amojama
entrañas y costumbres
que convierte en saurías
todo lo que roza.
Que lapida con granos de arena
piel y memoria
y abrasa con su abrazo de fuego
verbo y sentido.

Que cese ya este poniente
maldito
antes de que su aliento
arrase caricias y suspiros.
Que calme
que se agote
para que su último soplido
no incinere
todo
lo que fuimos.

*

Entonces llegas
te sientas
los observas
tras el velo de un café
todos tienen una historia que necesitan contar
a alguien.
Se les ve en los dedos inquietos
en los labios quebrados
en los ojos que buscan un nosequé mientras arañan palabras y las tejen
con torpeza
con indecisión.
Y luego están los que se las cuentan
a sí mismos
por escrito
también en silencio.
No preguntes cuál es la diferencia
no creo que la haya.

jueves, 17 de agosto de 2017

911 CARRERA por RAFAEL SANZ SIERRA



Volver a los 90
con el grunge,
con Ugly kid Joe
Cobain
Scott Weiland
Courtney Love
y salir
de la puta era del reggaeton,
porque yo en mi cabeza
solo tengo
Snatch, cerdos y diamantes,
a Cicciolina
comiendo pollas
en mitad de La Via Nazionale,
y a seis escritores fracasados
de mirada furiosa
que desde los márgenes
van a volver a hacer esta mierda
grande.

Rafael Sanz Sierra


sábado, 12 de agosto de 2017

EL TIEMPO DE LOS ASESINOS por PABLO CEREZAL



Días de enredos mentales e intentar arañar migajas al reloj. Días de ojeras en que poder acomodar el cansancio de toda una vida... también su plenitud. Escribo (cuando puedo, ya digo) y bebo (cuando me lo puedo pagar) y cuento a Munay cuentos en que Caperucita no es roja porque ha aceptado el último misérrimo convenio colectivo que la obliga a ser devorada por el lobo, a diario, en la oficina, la fábrica o el restaurante del estío que cerrará sus puertas cuando marchen los turistas y la dejará a ella en la calle a la espera de un nuevo verano, qué bonito es el verano, aunque ya no tenga bicicletas...

El caso es que escribo y avanzo, lento, en una de las varias obras "literarias" en que ando enredado. Y recién finalizo un párrafo y me pregunto para qué. Porque leo a Henry Miller, en "El tiempo de los asesinos", publicado en 1946:

¿Cuál es la tendencia actual de la poesía y dónde está el eslabón entre poeta y auditorio? ¿Cuál es el mensaje? ¿Cuál es la voz que se escucha ahora, la del poeta o la del hombre de ciencia? ¿Nos preocupa la belleza, por amarga que sea, o la energía atómica? ¿Cuál es la principal emoción que inspiran actualmente nuestros grandes descubrimientos? El espanto. Poseemos el conocimiento sin la sabiduría, la comodidad sin la seguridad, la creencia sin la fe. La poesía de la vida se expresa en fórmulas matemáticas, físicas o químicas. El poeta es un paria, una anomalía. Está en camino de extinguirse. ¿A quién le importa cuán monstruoso puede hacerse a sí mismo? El monstruo está en libertad, recorriendo el mundo. Ha escapado del laboratorio y está al servicio de cualquiera que asuma el coraje de tomarlo a su servicio. El mundo se ha convertido en número. Esta es la era del cambio y el riesgo. La gran deriva ha comenzado.

Y, después de leer esto, me pregunto para qué he escrito, yo, esto otro:

Ya no hablamos más de Miller ni de Villa Seurat. Hemos paseado Père Lachaise y las catacumbas de Denfert-Rochereau. Estamos de regreso en la habitación misérrima de este hotel en que ahora, ya, tu piel decide proporcionar nutrientes al cosmos bacteriológico de la moqueta que oscurece la estancia. No quieres tomar mi mano. Así que soy yo quien toma la tuya, con la insana intención de que organice los ritmos e intensidades que más y mejor visten el crimen desorganizado de mis erecciones. Te dejas hacer mientras intento rehacer sobre tu cuerpo las líneas que ha perdido el 17 de Villa Seurat, ensanchar tu vientre con acometidas pretendidamente serenas, bruñir la esponjosidad huraña de tus labios, trazar, por fin, en el lienzo equívoco de tu rostro, itinerarios de regocijo en los que regocijar mi propio despropósito. Pero no hay manera... El tiempo todo lo cura o, al menos, acaba ignorándolo, olvidándolo, y además tú no eres tú, y la que yace junto a mí sólo habla francés y me acaba de conocer un par de horas antes, en uno de los numerosos cuchitriles que expenden alcohol para redecorar de vómito y desasosiego un Pigalle tan poco luminoso como en las luminosas memorias Miller.

Ni idea, ya digo, pero creo que seguiré escribiendo. De hecho, llevo ya un buen puñado de páginas. Luego, veremos si interesa a alguien. Don y maldición, como dijese Vicente Muñoz Álvarez, que casualmente tituló uno de sus libros, mucho antes de que yo titulara igual una de mis secciones periodísticas, "El tiempo de los asesinos", como el volumen en que Henry Miller dejó, también, escrito, con demoledora lucidez:

Poco importa que perdamos al poeta si salvamos la poesía.

Pues eso... buenas noches.


Pablo Cerezal, del blog Vislumbres del Dorado.


martes, 8 de agosto de 2017

DE HERENCIAS A HIJAS QUE NO EXISTEN por CARLA BADILLO CORONADO



Si algún día llego a tener una hija le diré: Todo lo que necesitas saber, pequeña, es el origen del mundo. Luego le entregaría un espejo para que se viese desnuda de pies a cabeza. Ese que resplandece frente a ti, es el imperio que te entrego; todo lo que en él habita te acompañará por siempre: células de dioses muertos, ideas recicladas, taras, sueños, ascos, miedos. Cuídalo, porque es lo único que te pertenece. Finalmente le abrazaría fuerte y pondría un martillo entre sus manos: la opción de romper, frente a mí, el reflejo de una verdad heredada.

Carla Badillo Coronado

sábado, 5 de agosto de 2017

1 POEMA de MARLUS LEÓN




Vuelven
uno a uno
los mapas de la memoria
deforme e inconsistente,
neuronas distópicas
que se niegan a ordenar
el caos desatado por las horas,
la vajilla rota
de la realidad...

Amanece sin certezas
se deshace el corazón
sin saber
qué extraño silencio
se llevó mi piel…


Marlus León


lunes, 31 de julio de 2017

ASEDIO por CARLOS DE LA CRUZ



Miedo a que llegues y las puertas hayan cambiado de lugar las plantas las máquinas giren de izquierda a derecha las esquinas igual o también dejen pasar el viento entre las piedras que no son otra cosa que las palabras cuando no tenemos otra cosa con la que defendernos de las palabras que no son otra cosa que cerillas encendidas y nos encanta la luz y el fuego pero huimos del dolor y soltamos la llama y no importa que caiga sobre la cama o sobre el pastel de tres leches del cumpleaños de la abuela, el dolor es primero y no vamos a dejar que la vida nos pase por encima si podemos soltar la llama y sonreír mientras la casa se desliza hacia un lugar sin nombre y entonces vamos a tener que meter a los niños en una caja y sacar los cartuchos.
Es temporada de caza.
Estamos rodeados y nos sudan las patas.
La crueldad es una puerta 
y la ternura un ritual como el bautismo o rascar la coronilla de las cerillas
los rituales son la máscara con la que sacamos de la cama a los niños para que contemplen el abismo.

Carlos de la Cruz


domingo, 30 de julio de 2017

ILUMINACIÓN DE LOS BAJOS FONDOS por JULIA ROIG



es importante entrar de vez en cuando en uno mismo, deslizarse hasta el fondo como en una barra de bombero, una cucaña bien untada de vaselina, descenso vertical y después un travelling barriendo en todas direcciones. busco el aprendizaje enloquecedor de mis propias bocacalles y esquinas desiertas. ponernos en peligro. hallar paragüero para llantos y vómitos. gritar que nos dejen a solas con nosotros. aplicarnos unos primeros auxilios, tocarnos por debajo de todas las ropas. hacer torniquete en habitaciones solitarias y camas deshechas. tener memoria fotográfica para aquel recodo que nadie aprecia, ese gesto, detalle nuestro que nunca será photocall. justo ahí también hay raíces. justo ahí, también somos melodía que se teje al momento. sacar las sobras milenarias del congelador. cambiar las sábanas y envolvernos en suavizante floral haciendo cueva con las rodillas altas. hacer coleta maraña con las preocupaciones mundanas. desafiar en crudo los equilibrios a los que nos sometemos tan solos fuera de foco. una panorámica de los bajos fondos, con el obturador bien abierto y el minutero desangrado. acotar el escenario de nuestro crimen y reconocer nuestras huellas en cada golpe o garabato, hay arañazos placenteros y caricias vacías. no trucar el kilometraje, no negar carreras a la yegua aunque se perdieran y reconocernos desmejorados, gastados, pero vividos, aún no sacrificados. sabernos cuerpos capaces de hundirse en secano. y tripular sonrientes nuestro corazón entre los escombros en un mig35 en llamas.

regresar a la superficie, bien llenos de deseo y buscar que alguien nos desvalije con ternura, contra la pared, mientras nos golpea los tobillos de la mente y juntos, nos extinguimos.


Julia Roig, del blog Miss Desastres Naturales

miércoles, 26 de julio de 2017

EL VIAJE EN EL QUE COMPRENDIMOS LA VIDA por RODRIGO GARRIDO PANIAGUA




Comienzo el paseo por el cielo
y las estrellas
son como en los cuadros de Van Gogh,
faroles que se asoman al interior de los hombres.

Desde aquí,
soy capaz de ver
tanto mi cueva de origen
como el punto del universo hacia el que me dirijo.

Desde la época de los mapas vacíos
me acompaña una curiosidad bárbara.

¿Quién es este ser
amamantado con la extraña incertidumbre
de la vida?

La soledad del espacio
me permite pensar en el lento silencio
de los planetas.

Este mundo no dejará de girar
después de mi ausencia.

Con estos labios quemados
amo y temo
las futuras hazañas de los hombres.

Mi huella
en la luna
es la marca imborrable de un recién nacido.


Rodrigo Garrido Paniagua


lunes, 24 de julio de 2017

GRANDES ESPERANZAS por MARCOS MATACANA MARTÍN




"Tú sacaste del polvo corazones de hombres"
Ezra Pound


"No es que yo esté en la
Otra Orilla del Río, ya me entiendes"
Lew Welch

"Espero que
cuando yo esté muerto
comprendáis"
Charles Bukowski


Allen Ginsberg se está muriendo
leyó Lawrence Ferlinghetti en su funeral
y América lloraba con razón
porque un hombre puede seguir muriendo
y no hablo de agonías porque un muerto
puede estarlo y no saberlo o sospecharlo
que al final de un día es lo mismo
la eternidad
de un sábado al caer la tarde
si estás solo y sin dinero
familias en el centro comercial
tipos que aprovechan que han dejado
a sus niños en las bolas para ligarse
al camarero al que doblan
la edad
y al que no les importaría partirle el caca
el carrito de hot dogs justo en la puerta
parejas de la mano por el parque o sin rubor
follando sobre el césped en cualquier parte
sin saber a dónde ir
eso encabrona
y beber
una vez más
no es suficiente

es jodido dormir en el coche o en una pensión
de mala muerte
eso está claro
compartiendo habitación con otro imbécil
desgraciado no me dejan ver a mi hija
y es peor
que el olor a pedos de un borracho
los ronquidos atronando tu cabeza como un gong
las pausas llenas de silencio
te decía
que es peor
no tener dónde cagar salvo que seas
un puto perro

las ciudades no están hechas para eso
te pueden ver follando en mitad del parque
no pasa nada
comiendo corriendo durmiendo
si no es de noche
entonces no
cerdo borracho
y no pasa nada
delante de unas niñas en la playa
con el bolo al aire y acercarte
a pedir fuego
nada
pero no pidas la llave en la gasolinera o en el bar
las malas caras siempre
qué casualidad están limpiando
y encontrarte un cartel de averiado
así es como entienden algunos
la caridad

con el gris plomizo de diciembre
quizás la tarde más fría
al derramarse el cáliz
el frío clavado que conserva
los recuerdos sobre todo
los malos recuerdos con grapas
un frío redondo en los huesos
un frío de golpes inyectado
con bimba de bicicleta en los riñones
pesa y duele y purifica
el aire viciado al abrir la puerta
el corazón latiendo como quien huye al cerrar
la sensación de alivio
de haber dejado atrás un muerto
a un familiar querido
en el cementerio

un piso bajo y oscuro
cómo puede quemar esa humedad
que mancha la pared agarra y pinza
las vértebras y escuece
la miseria la vergüenza
las palabras sobre todo las palabras
un lamento que sigues escuchando
y es tu voz
la letanía
la flor de un cardo
que se inflama y seca el pecho
y estás solo y la penumbra
el dolor ciego que afligió a Leopardi
los ojos apagados
aquella luz
dónde
las risas
la televisión
de los vecinos
la vida que tú
no tendrás nunca

un portazo seco una sentencia
un tañido de campana dobla
la claqueta del aquí
empieza todo
o es el último ladrillo que cierra el nicho
toc toc con el palustre al arrastrar
el olor del cemento fresco y un hedor
acre a cañería y a tumba

una ridícula bombilla ahorcada
dos bombillas tres con la del baño
mejor que vayas olvidando lo que fuiste
la has cagado y eso ya
no tiene arreglo

un frigorífico viejo
la lavadora y un espejo
sobre el lavabo el tiempo
que se pega viscoso a las paredes
huellas de tristeza acumulada
de vidas que pasaron como tú o que se fueron
por el desagüe
a quién le importa
la roña de otros inquilinos
el último según dijo el casero
perdió el trabajo y después
perdió a su madre
y también perdió se ve
los pelos de los huevos
según estaba el suelo
alrededor del váter

y sentado en ese váter aterido
la luz eléctrica de una farola
entrando anaranjada
los pisos las ventanas
iluminadas ropas de niños
una sábana blanca y enorme
luna creciente
al ver las horas de fiebre
lentos los caballos de la noche
las estrellas licüadas titilando
tiritando la humedad las hojas secas
del otoño sin barrer las hojas secas
el más sombrío y triste
páramo de eternas
sombras o algo así
un océano de hastío
insectos muertos cucarachas
encogidas
las últimas luces
los cristales sucios sin cortinas
a quién no le entrarían
ganas de llorar
y no pudiste
esperar que allí
cambiase nada

no vale la pena empezar de nuevo
quédate firme frente a la ventana
cantó Kavafis y escucha
con emoción y no te quejes

y tenías ganas de beber
de emborracharte
y encendiste un cigarrillo
las palabras las palabras
insistentes como brasa
como un metal
del yerro el hierro de un soneto
del Conde de Villamediana
por el cortante filo en las entrañas
purificado

y gastaste el dinero que tenías
la casa helada
solo
esa voz
más clara
hazlo
y ten cojones
ni tus hijos
nadie
y estás solo

y la llamaste y era
una puta como tantas
qué más da
una puta solo tiene
que sonreír
para eso cobra
que te mire y te sonría
algunas ni eso
y te tratan peor
que a un animal

en el suelo helado hirviendo
el vaho como los perros
el aliento y el sudor
la vida en su cuerpo
un verso de Novalis
se limpió luego la mano
con un pañuelo de papel
y sonrió

y no tuve tiempo
de decirle que en mi pecho
se ahoga un corazón
la última esperanza
de salvar la vida
qué gilipollas
estando muerto


Marcos Matacana Martín de Polvo en el aire (Palimpsesto Editorial, 2017).


domingo, 23 de julio de 2017

TOUR POR LA CASA DE CAMPO EN UN OPEL TIGRA por RAFAEL SANZ SIERRA



La KGB nos trataba
con insulina
y prostitución de riesgo
para aspirar al Nóbel de literatura.
La sífilis nos proporcionaba
estados alterados de consciencia
idóneos para escribir poemas
que hacían que los académicos suecos
se cagaran.
La clave de todo
eran los Rage against the machine
con Valium 9.
El que no viera argonautas
era sacrificado.
Fuimos a visitar a Timothy Leary
con unos temblores incandescentes
y el gran gurú nos hizo
el mejor regalo de la historia:
el garrote vil.

Rafael Sanz Sierra


viernes, 21 de julio de 2017

DEJA por BALLERINA VARGAS TINAJERO




"El cunilingus y la psiquiatría nos han llevado a esto".
Tony Soprano


Si es verdad que me quieres no querrás
Que regrese a la luz de la mañana
Que viva un solo instante fuera de este
Regalo inesperado de esta noche
En que mi triste sexo huele a Rothmans
Y se alza una columna de húmedo humo
Denso entre mis incrédulas rodillas

Si de verdad me quieres no me dejes
Poner un pie en la losa gris salir
De esta cama revuelta o cenotafio
Mirarme y que no estés en el reflejo

Si es cierto que me quieres calla y abre
Las piernas que deseo despedirme
Llama de amor prendida eternamente
O sombra que susurra actos salvajes
O nanas para el niño entre tus muslos

Si es verdad que me quieres dejarás
Que muera aquí entre sábanas de oferta
Rodeada de ropa abandonada
En el suelo a su suerte y libros viejos
De poetas polacos que no entiendes


Ballerina Vargas Tinajero